Empezamos con un torno y muchas ganas de hacer cosas bien
Nacimos en un taller chico del sur de la ciudad, donde todavía hoy se piensa y se prueba cada pieza. Lo que arrancó como cerámica para amigos se transformó en una tienda de objetos para la casa, sin perder el espíritu del hecho a mano.
Trabajamos con talleres y productores locales, elegimos materiales que envejecen lindo y diseñamos para que cada objeto dure años. Creemos que el diseño no es un lujo: es una forma de habitar mejor lo cotidiano.
Cómo trabajamos
Tres principios que sostienen cada decisión, desde el primer boceto hasta el packaging.
Materiales nobles
Cerámica, lino, vidrio y maderas con origen responsable. Nada de plásticos de un solo uso.
Diseño propio
Cada pieza se dibuja, prototipa y prueba en casa antes de salir al catálogo.
Hecho para durar
Producción en lotes cortos, packaging reciclable y reparaciones cuando hacen falta.
El taller por dentro
Texturas, materiales y rincones del lugar donde nace cada objeto.